martes, 12 de febrero de 2013

LA SALUD, EL REMEDIO MÁS CARO QUE SE PUEDE ADQUIRIR.


“El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social” 

Dicha observación general dice que el derecho a la salud no sólo abarca la atención de salud oportuna y apropiada sino también los principales factores determinantes de la salud, como el acceso al agua limpia potable y a condiciones sanitarias adecuadas, el suministro adecuado de alimentos sanos, una nutrición adecuada, una vivienda adecuada, condiciones sanas en el trabajo y el medio ambiente, y acceso a la educación e información sobre cuestiones relacionadas con la salud, incluida la salud sexual y reproductiva. (Constitución de la OMS.)


Los cuatro elementos a considerar en un sistema de salud se ha determinado como: La disponibilidad,  la accesibilidad. aceptabilidad y la calidad, los cuales para la mayoría de la población usuaria no se cumple y por el contrario  sobrepasan el lumbral que raya con el extremismo y lo caótico de su manejo.  

Si la Educación presenta un resultado de desesperanza frente a las oportunidades de crecimiento y mejoramiento de la calidad de vida de la población, la Salud  refleja  inmensas dificultades ante los problemas sanitarios especialmente de los sectores más vulnerables, acompañada de una crisis financiera agudizada por la intervención y liquidación de las EPS públicas y privadas como consecuencia de sus ya acostumbrados malos manejos, que no solo han colapsado la red hospitalaria, viéndose los usuarios desatendidos a pesar de haber pagado sus aportes  sin una adecuada contraprestación de los servicios a que tienen derecho.  

Un usuario del servicio de salud hacía referencia sobre la negligencia de los hospitales…, de como la gente hace fila para morir, ante la mirada despreocupada de los responsables y lo que es más alarmante, la actitud de una sociedad que se está acostumbrando a darle poco o ningún valor a la vida, desconociendo un derecho fundamental consagrado en la misma Constitución.

La Iniquidad como se maneja el servicio de salud, donde las personas con recursos pueden acceder a lujosos centros de salud que parecen más hoteles de cinco estrellas,  con procesos sofisticados, tecnología de punta, envidiables servicios y equipos de primera clase; contrasta con el servicio huérfano dado a la mayoría de la población, empezando por las personas que en estado agónico tienen que valerse por sus propios medios para acudir a centros de asistencia desde tempranas horas como lo decía la usuaria a encontrarse con la muerte, como resultado de las pocas oportunidades que tuvo y claro efecto de una sociedad que nombra a sus administradores sin que ellos hagan nada a cambio, ni siquiera el de generar espacios que les ayude a propiciar su propia existencia.   

Son palabras que nacen del corazón y que seguramente no cambiara nada, hasta tanto no escojamos con seriedad y conciencia nuestros administradores  y no cambiemos una cultura basada en intereses individuales, por posturas colectivas, especialmente en el campo de la Salud.  

Hasta pronto.

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