lunes, 26 de agosto de 2013

“LA INCERTIDUMBRE” El mayor riesgo a considerar en auditoria.


Incertidumbre: Motivo de salvedad en el informe de auditoría indicativo de la imposible evaluación de forma razonable de la repercusión sobre los estados financieros de un acontecimiento futuro”


A mi modo de ver, esta connotación va en contravención  de lo que significa la evidencia de auditoría la cual “es la información que obtiene el auditor para extraer conclusiones en las cuales sustenta su opinión”

Esta norma de Evidencia de Auditoria de General Aceptación, es sin duda una de las más importantes relacionadas con el proceso auditor y relativa a trabajo de campo, como quiera que proporciona los elementos necesarios para que el ejercicio de Auditoria sea confiable, consistente, material, productivo y generador de valor agregado a la organización objeto de auditoría, traducido en acciones de mejoramiento y garantía para la empresa y la comunidad. 

Es importante recordar que el resultado de un proceso auditor, conlleva a asumir una serie de responsabilidades que por sí solo posiciona o debilita la imagen de la organización frente a los resultados obtenidos, y son la calidad y suficiencia de la  evidencia la que soporta el actuar igualmente responsable del grupo auditor. 

Para que ésta información sea valiosa, se  requiere que la evidencia  sea competente, es decir con calidad en relación a su relevancia y confiabilidad  y suficiente en términos de cantidad,  al tener en cuenta los factores como: posibilidad de información errónea, importancia y costo de la evidencia.

Sin embargo, cuando con el uso de las evidencias suficientes y competentes, no se logra resultados contundentes y confiables, surge la incertidumbre como un hecho que dilata el concepto real de lo que trata la auditoria, quedando en la penumbra el hecho de que existen actuaciones que no fueron o no se pudieron  clarificar, calificar y lo que es más importante establecer el impacto que los mismos hechos con incertidumbre pueden tener en el resultado actual de la Auditoría, como prever los riegos hacia el futuro.

Visto de ésta forma podemos asociar las incertidumbres por temas, que contrastados con su objeto demuestran como los resultados no permiten extraer conclusiones que sustenta la opinión final del auditor, dada cuenta que en ocasiones por la limitaciones de tiempo no se realizan las pruebas requeridas suficientes y competentes ; a la inobservancia en los programas de auditoria; a la gran cantidad de información a analizar, la cual no presenta herramientas, sistemas o aplicativos adecuados; a la carencia de personal idóneo en temas coyunturales; o simplemente al afán de dar resultados no muy justos, propiciando para la Auditoria un debilitamiento de su imagen y de la responsabilidad que le asiste de dar un informe preciso y con calidad. Veamos algunas incertidumbres a considerar:

  • Deficiente información, que imposibilita realizar cálculos actuariales de prestaciones económicas y que afectan los registros, provisiones, amortizaciones y recursos patrimoniales de las empresas a corto, mediano y largo plazo.
  • Carencia de avalúos técnicos de bienes inmuebles que afectan el superávit patrimonial de las empresas.
  • Efecto por procesos judiciales, ante las pretensiones de carácter laboral, administrativo, financiero, contable.
  • Inventarios desactualizados, que al cotejarlos no presenta con rigor las depreciaciones o estado de conservación, ocasionando escepticismo sobre la suficiencia de los gastos y su impacto en el estado de resultados.
  • Corretaje de inversiones en mercado abierto, que en ocasiones generan la ocurrencia de pérdidas enormes en las organizaciones.
  • Impacto de tratados internacionales que hacen no predecible el mercado y los precios.
  • Adopción de políticas que en ocasionen obedecen a la asunción de niveles de riesgo poco controlables y ambiciosos.
  • Niveles de endeudamiento que traspasan los indicadores y respuesta de los márgenes de solvencia, que hacen que las organizaciones traspasen las fronteras de la viabilidad y generen conatos de quiebra o liquidación.
  • Inoportunidad en el pago de aportes parafiscales, impuestos, iva, y demás deudas con terceros, con la posibilidad que la organización éste avocado al pago de sanciones en el futuro.
  • Deficiente causación en apropiaciones de nomina, cesantías, vacaciones, primas, etc, que desdibujan el estado de resultado en sus utilidades y pérdidas, mas preocupante cuando se hace reparto de dividendos entre sus socios.
  • Competencia desleal.
Por lo general una incertidumbre es  de tipo cuantitativo, y repercute de manera severa en las cifras, cuentas contables y financieras, imposibilitando a la auditoria formarse un juicio justo y real sobre la razonabilidad de los estados financieros.   

Paradójicamente la incertidumbre ocasiona un manto de duda al tomarse como una salvedad, por cuanto una vez contrastado sus resultados en el futuro, en ocasiones son más positivos que  negativos los resultados,  frente a lo expuesto en la auditoria inicial.

De tal suerte que la incertidumbre se debe considera como el riesgo mas crítico a controlar y avisar en auditoria, que hace necesario que en el párrafo de alcance; en él de limitaciones; así como al final del informe ejecutivo y dictamen, se revele sin atenuantes las incertidumbres dejadas de analizar; exigiendo de manera inmediata  a la administración de corregir, actualizar y proveerse de los mecanismos que permita en una próxima Auditoria realizar y resolver sin ambiguedad las pruebas que clarifiquen tales hechos, inclusive como un rigor dentro del plan de mejoramiento, compromiso de la alta gerencia.      
   
Pensamiento: Las personas y las organizaciones tienen dificultad de comprometerse en un futuro cuando existe incertidumbre. Jorge González Moore

Hasta pronto.

1 comentarios: